Siento mi comportamiento de ayer. Normalmente una persona cuando es su cumpleaños invita a sus amigos a casa, prepara comida y bebidas, recibe regalos… pero en mi caso no me apetecia tener nada de eso, queria estar tranquilo, sin ruidos, ni gente, ni fiestas innecesarias, porque tampoco me merezco una celebración por todo lo alto.
Ya tengo 23 años, no me siento demasiado mayor, la verdad… aunque sí algo cansado. Tengo la mente colapsada de tanto pensar y darle vueltas a las cosas. Agradezco que os preocupeis por mí pero no es necesario, no me pasa nada realmente malo, tan sólo es que me siento frustrado e impotente, lo normal cuando alguien tiene un amor no correspondido… aunque en mi caso no sé si se trata de no correspondido.
Tras pensar mucho en ello, he decidido marcharme una temporada a Corea. Me quedaré allí hasta que pueda vender el piso, arreglar los papeles y traspasar mi expediente a la universidad de aquí, en España. Quiero volver a estudiar ya que no me va demasiado bien como violinista y por eso estoy ahorrando para pagarme la matricula de la carrera de Historia.
Me llevaré a Yoo Rin conmigo, porque quiere ver a su familia y a su novio, el cual también está preparando su viaje a España para poder vivir con Yoo.
Nunca he sido un chico de demasiadas palabras pero me gustaría explicaros todo lo que pasa por mi mente ultimamente… siempre que lo intento termina siendo un fracaso. Me gustaría quedarme, seguir viviendo en mi casa sin problemas, poder hablar con Namie cuando quiera, como si nada hubiese pasado… pero sé que en mi interior sigo queriendo… estar con ella y esas ansias me hacen enfadarme y volver a ser igual de huraño. No quiero echar las culpas a nadie con esto… porque Namie, ya sabes que no eres tu la culpable, soy yo por haber hecho todo lo que hice en un pasado. Me gustaría inventar una máquina del tiempo para volver al pasado y en esa tarde, en la que me dijiste que te ibas… haberte dicho que te esperaria hasta el fin del mundo. Pero fui un estúpido, el miedo nubló mis sentidos y pensé que como ya te habia perdido no tenia sentido continuar con nuestra relación.
Aun no sé cuando marcharé para Seoul, pero allí venderé mi violín y mi hogar, las dos cosas más preciadas que habia tenido hasta ahora y volveré a España, guardando en una caja todas esas cosas de mi pasado que tanto odio y sacando un folio en blanco, para empezar de cero esta historia. Aun no lo sabes… pero la primera palabra que aparecerá en mi historia será tu nombre…
No quiero seguir sufriendo y mucho menos hacerte sufrir, por eso volveré siendo una persona nueva, amandote, eso sí… pero no permitiré que de nuevo el desanimo y la ira me dominen… Si decides seguir el camino que tomaste una vez, te respetaré y seré tu amigo para siempre. Pero entonces… ya no me podrás pedir que te abrace, que te de cariño… que te diga cosas bonitas o que te invite a mi casa. Realmente dudo que pueda mantener una conversación contigo más allá de temas insulsos… no quiero sentirme mal por el hecho de quererte, es injusto…. pues no hago nada malo con ello.
Con esto doy por terminado este tema… del cual no quiero saber nada hasta que hayas tomado una decisión… hasta entonces…
Ren.